
Un grupo de alumnos de Primaria trabajó en equipo para diseñar y construir su propio avión de cartón. Sobre la mesa del aula hubo reglas, marcadores, cinta y muchas pruebas hasta que la estructura quedó armada.
Más que el resultado, lo importante fue el proceso: repartirse tareas, equivocarse, volver a intentar y explicar por qué cada pieza va donde va. Así se aprende haciendo en Quest.